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lunes, 17 de julio de 2017

Agustín Jiménez, Un fotógrafo conocido pero olvidado

Contemporáneo del maestro Manuel Álvarez Bravo y no menos creativo que él, fotógrafo dotado de un vanguardista talento, fue muy apreciado y muy publicado en las revistas ilustradas de su época tales como: Revistas de Revistas de Excelsior, Mexican Life, entre otras publicaciones, incluidos diarios y libros.

Jiménez se destacó desde el ya mítico episodio de la historia de la fotografía moderna de México, el concurso de arte al que convocó en 1931 la compañía cementera “La Tolteca” en el que Manuel Álvarez Bravo y Lola Álvarez Bravo consiguieron el primer y tercer lugar respectivamente, Jiménez se colocó en el segundo lugar, esto es claro ejemplo del tamaño de su talento, pero con todo eso, Jiménez el fotógrafo cayó en olvido, se dice que lo que motivó dicho olvido fue su incursión en la industria cinematográfica nacional, en la que también cosechó un gran éxito, al grado de que es comparado con Gabriel Figueroa, su ingreso a la industria cinematográfica como cinefotógrafo lo alejo de su fructífera carrera fotográfica.

En el rescate de su trabajo ya se han realizado exposiciones y han sido publicados varios libros y estudios sobre su obra, La revista Luna Cornea en su número 2 de 1993 le dedico un breve artículo, y la misma revista en su publicación número 8 de 1995 le dedica la portada publicando una de sus mejores imágenes, aquella llamada "El Hombre de la Rueda" publicada por primera vez en el número 1163 de la revista "Revista de Revistas de Excelsior el 28 de Agosto de 1932, de su época en dicha revista.

"El Hombre de la Rueda" publicado en "Revista de Revistas"
número 1163, el 28 de Agosto de 1932

Portada de "Luna Cornea # 8" 1995

Publicidad de "La Tolteca"  Aparecido en "Revista de Revistas"
número 1156, 10 de Julio de 1932

"Trabajo" publicado en "Revista de Revistas" 7 de Agosto de 1932

Portada del libro "Agustín Jiménez y La Vanguardia Fotográfica Mexicana"
De Carlos A. Córdoba, Editorial RM 2005
Portada ilustrada con "Ensayo óptico" imagen formada en base a "Trabajo"

Artículo publicado en "Revista de Revistas" número 1456 del 17 de abril de 1938, titulado "Filmando en Manzanillo". en el se ve a Agustín Jiménez posando delante de una cámara cinematográfica junto a la actriz María Luisa Zea, durante la filmación de "Aventurero del Mar" 



El pie de foto dice:
El cinefotógrafo Agustín Jiménez y la encantadora estrella María Luisa Zae posando para "Revista de Revistas" durante la filmación en Manzanillo.




Patricia Mendoza, fotógrafa mexicana, una cita.

"(...) La Imagen es el arma mas poderosa que existe, y (que) quien es creador, tiene que tener conciencia de ello".

Tomado de: https://www.youtube.com/watch?v=AVCUWLHU-FY

martes, 11 de julio de 2017

Cuartoscuro Concurso "El Tiempo" comentario

La revista de fotografía "Cuartoscuro" convocó a participar al concurso de fotografía titulado "El Tiempo" y de la cual tuve el honor de ser elegido como finalista. El ganador fue Sergio Limón Léycegui, con su fotografía titulada "Memoria Fotográfica" Felicidades a él y a Daniel Ramos Martínez quien obtuvo el segundo lugar y a Gloriangela Hernández Sainz por su tercer lugar.

Mi comentario acerca del concurso “El Tiempo” convocado por la revista “Cuartoscuro”

El representar cualquier tema requerido por un concurso de fotografía no es tan complicado, lo difícil es lograr transmitir al espectador (jurado calificador) la visión muy personal que pueda tener cada fotógrafo sobre el tema en cuestión. El resultado de todo concurso depende del consenso resultante de los jurados, según el acuerdo al que lleguen, pero sujeto al criterio personal de cada uno y soportado en y por las bases del concurso mismo. He revisado una y otra vez, tanto las fotografías ganadoras como también las fotografías finalistas que se publicaron en la revisa como resultado de dicho concurso, desafortunadamente por cuestiones de espacio en la publicación y lo entiendo, no es posible el apreciar las series completas seleccionadas para así intentar comprender más fondo el propósito de cada fotógrafo, claro está que eso desde mi muy personal punto de vista. Aun así, me ha gustado la fotografía ganadora, creo que la he leído y comprendido, nuevamente felicidades a Sergio Limón Léycegui.

Todos los concursos presentan por fuerza muy diversas facetas, y por eso se me hizo muy interesante la pequeña polémica que desato el resultado con las fotografías seleccionadas tanto finalistas como ganadoras, porque, al parecer, todos los concursantes que se quejaron merecían ser ganadores, ¿Por qué? Pareciera que el fotógrafo de hoy cree que lo sabe todo o que tiene la fórmula para resolver la comunicación visual con imágenes “novedosas”, de tal manera que es mejor que todos los demás, hubo concursantes que dicen que su trabajo es mejor que el ganador, incluso un fotógrafo se autodescalificó como ganador de un concurso pasado con tal de justificar su propuesta actual, quizás las fotografías presentadas por los quejosos si sean muy buenas, pero no entiendo eso, ¿en que basan todos su dicho?  Será que se esforzaron en lograr imágenes muy pensadas y perfectas, o, quizás se basaron exactamente en las directrices dictadas por el concurso, y se sienten defraudados, o, se ciñeron fielmente a las reglas “dogmáticas” de la fotografía. De que sirve una imagen, como me dijo una vez la maestra Vida Yovanovich “PERFECTITA” si esa imagen no dice nada. En fotografía no hay nada nuevo y todo es cliché, saber ilustrar atinadamente un tema propuesto no por fuerza es un trabajo ganador, no, un trabajo ganador es el que conmueve, el que toca fibras sensibles del espectador, el que logra quedarse en la memoria y no muere precisamente con “El Tiempo”. Y es el tiempo mismo, desde que se inventó el arte de la fotografía, el que nos ha venido decantando las imágenes ganadoras, que son todas aquellas fotografías tanto de autores anónimos como conocidos que han logrado permanecer, son esas imágenes que traspasan generaciones y se gravan en la memoria del colectivo social, imágenes que son inolvidables, incluidas fotografías mal expuestas, borrosas, con grano y sin composición, sin importar regla alguna, pero eso si, con una GRAN ALMA.


Felicidades a Cuartoscuro.


jueves, 14 de abril de 2016

Inframundo, El México de Juan Rulfo

Este es quizás el primer libro de fotografías que vi de Juan Rulfo, mi encuentro con el fue casual y posterior a las lecturas que hice de "Pedro Paramo" y "El Llano en Llamas" allá por la década de los años ochentas, este ejemplar lo conseguí de segunda mano hace ya bastantes años, creo que alrededor de 1996, además de las fotografías de Rulfo, también los textos de: Fernando Benites, Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez, Carlos Monsiváis, José Emilio Pacheco y Elena Piniatowska, son excelentes.

Libro publicado en 1983 por Ediciones del Norte. Segunda edición.





sábado, 5 de enero de 2013

El origen de mi gusto por la fotografia

Desde que tengo memoria la fotografía es una constante en mi vida, recuerdo a mi padre siempre con su cámara fotográfica retratando y fotografiando, él documentó su vida desde antes de llegar a la adolescencia, procedía de un pueblo muy alejado y del cual la ciudad más cercana estaba a dos días de camino, por supuesto los avances tecnológicos de la época estaban fuera de su alcance, la radio a batería y el correo eran las vías de comunicación mas veloces en ese tiempo. La fotografía era parte de la cultura popular de su pueblo y en algún momento, esa tecnología llamó la atención del chico pueblerino, tuvo tanto interés en aprender los secretos de este arte, que la distancia no fue impedimento para que le hiciera un encargo al hombre que comerciaba vía correo postal con cualquier tipo de mercancía, el pedido incluía una cámara fotográfica y químicos de revelado para película y papel. Desde entonces y aunque era un hombre típico con un empleo sujeto a un horario rígido y responsable de alimentar a diez hijos, él se dio tiempo y fotografió mucho en sus ratos libres, su archivo llega a unos cuatro mil negativos, eso sin contar todos los negativos que dejó en la casa materna cuando partió de su pueblo en la búsqueda mejores horizontes, negativos que lamentablemente se perdieron con el tiempo. Mi padre paró de hacer fotos hasta aproximadamente los setenta años de edad, nunca le he preguntado el porqué se detuvo, él siempre vio y fotografió con  un solo ojo, ya que su ojo derecho (que en apariencia es un ojo normal) lo tiene atrofiado de nacimiento, y pienso que quizás sus problemas de disminución visual en su único ojo bueno fueron la principal razón, así que él fue una especie de fotógrafo cíclope, también pienso que quizás paró para dejarnos el camino libre a sus hijos, y que nosotros siguiéramos con lo que él había empezado, y así es, de sus diez hijos, seis lo hacemos de manera constante, tenemos diferentes motivos e intereses, pero lo hacemos. Yo disparo desde aproximadamente los trece años, y muy regularmente desde los veinte años, pero los últimos dieciocho años la fotografía se ha convertido casi en una obsesión para mi haciéndome disparar mi día a día, fotografió en la calle, a la familia, los encargos y mis proyectos. Creo que nunca pararé, bueno, si hay pausas esporádicas...hay que dejar descansar a las musas.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Efímero

El veloz paso de la vida, manipulando la materia a su antojo, marca huellas transitorias,  deteriorando lo que fue su soporte mientras estuvo por aquí, desechando todo,  tal vez,  porque sabe que hallará un lugar mejor para habitar...eventualmente.